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Ventana Mágica

Mito de Orfeo y Euridice – una historia de amor

Orfeo y Euridice

Muchos mitos o cuentos se escribieron sobre en la antigüedad sobre talentosos artistas cuya música era capaz de hacer suspirar tanto a mortales como a dioses, tal es el caso de Orfeo y Euridice es la historia de amor imposible entre un músico excepcional y una ninfa, que se hizo leyenda. Orfeo fue el mejor músico de la historia según el autor Ovidio, que más tarde fue llevado a la opera.

Las bellas artes eran apreciadas en la mitología griega como un regalo dado a los hombres por la mano de los dioses, las habilidades para el arte hacían que una persona tuviera un alto nivel social entre los griegos.

El talento era atribuido a la intervención de las musas, divinidades del Olimpo que bajaban en ocasiones a la tierra de los hombres a susurrar hermosas palabras que servirían de inspiración para crear sublimes piezas musicales o componer dulces versos de poesía en el arte.

La palabra música en griego significa canción pero también significa encanto mágico, por medio de ella Orfeo se interconectaba con la magia al punto de desafiar al dios del inframundo usando como única arma su instrumento musical, en torno a este famoso libro hay el mito completo de una historia trágica de amor entre Orfeo y Euridice que conoceremos en este resumen.

El mito Orfeo y Euridice

 

 Orfeo y Euridice
Orfeo y Euridice ópera

 

Orfeo era hijo de Apolo el dios de la música y de Calíope musa de la poesía, su padre le obsequió una lira, instrumento musical de cuerdas en forma de letra u. Su arte divino era tan sublime que cautivaba el corazón de las mujeres más hermosas, con su música deleitaba los oídos de mortales y dioses.

Hasta que un día en la naturaleza que tantas veces se había doblegado ante su música encontró a la criatura más bella, la ninfa Euridice un espíritu con forma de mujer que habitaba en los campos, ríos y bosques; pocos segundos de ver el reflejo de la ninfa en el agua bastaron para que Orfeo sucumbiera ante su amor. Cuándo Orfeo y Euridice por fin se encontraron el amor brotó con tal fuerza que nada en este mundo parecía poder separarlos y en poco tiempo decidieron enlazar sus vidas en matrimonio.

Solo había una cosa que Orfeo amaba más que la música y era su joven esposa, su idilio era como una perpetua primavera, Orfeo y Euridice eran tan felices que despertaban oscuros sentimientos de envidia entre los mortales cuya felicidad era efímera.

Un día mientras Euridice recogía frutas en el bosque es observada por un Sátiro, una horrenda criatura mitad chivo, mitad hombre, conocido por sus incontrolables instintos sexuales, la bestia se abalanzó sobre la joven y ella trató de escapar pero el Sátiro la acorraló, ella dio un paso hacia atrás y cayó sobre un nido de serpientes venenosas.

 

 Orfeo y Euridice
Orfeo y Euridice mitología griega

 

Orfeo la encontró pero era demasiado tarde Euridice había muerto después de sufrir terribles espasmos de dolor, sintiendo el veneno envolver su cuerpo quitándole la vida lenta y dolorosamente, ahora se encontraba en el reino de Hades el señor del inframundo.

Orfeo se sentó a orillas del río a tocar en su lira canciones tan tristes y dolorosas que todas las ninfas lloraron amargamente la muerte de Euridice. El artista se sentía muerto por dentro y sin tener nada que perder decidió retar a Hades para traer de vuelta a su esposa con vida usando como única arma su instrumento musical.

Inició su viaje al lugar donde nadie vuelve, descendió a las profundidades de la tierra, el primer obstáculo en su camino fue el Río Estigia que limita la tierra y el mundo de los muertos, Caronte encargado de transportar las almas al otro lado en una barca, al ver que el hombre estaba vivo se negó a llevarlo.

Orfeo tomó su lira e interpretó una canción suave casi imperceptible que evocaba la tenue marea de aquel río negro y la tranquilidad de su oscuro barquero, Caronte conmovido accedió a llevarlo sobre su barca al otro extremo del río. En la orilla se encontraba Cerbero el guardián del inframundo, un aterrador monstruo gigante con forma de perro de tres cabezas, ante él Orfeo tocó una melodía plácida y reconfortante que hizo sucumbir a la bestia en un profundo sueño, el músico aprovecho la oportunidad atravesar las enormes puertas de hierro que conducen al inframundo.

 Orfeo y Euridice
Orfeo y Euridice cuento

Continuó el camino hasta hallar a Hades el dios de la muerte, con notas delicadas de amor y esperanza le rogó por el retorno de Euridice a la vida, el temible dios lo miró fríamente sin indicios de compasión pero aceptó su petición poniéndole como condición que no podía ver el rostro de su amada hasta salir de las profundidades del inframundo, debía avanzar hasta la salida confiando que su esposa seguiría sus pasos durante el viaje de regreso al mundo de los vivos sin voltear a mirarla.

Orfeo avanzó entre las piedras sosteniendo una frágil mano que debía ser la de su esposa pero el silencio abismal lo hacía estar inseguro, pensó que había sido traicionado por Hades y que entre sus dedos estaba la mano de otra mujer.

 Orfeo y Euridice
Orfeo y Euridice pintura

Al ver la luz del sol en la salida de la cueva Orfeo sintió ganas de mirar hacia atrás, su cuerpo estaba en la luz pero el de su esposa estaba a un paso de salir de las sombras, vencido por la curiosidad giró su cabeza para cerciorarse que Euridice se encontraba junto a él, en ese instante la mujer es halada con fuerza por manos sombrías devuelta al inframundo, fue esa la última vez que pudo contemplar el rostro de su amada esposa.

Quiso volver a descender pero la entrada le fue negada, ya su música no ejercía influencia en ese lugar y tuvo que volver con las manos vacías al mundo de los hombres.

Desde entonces Orfeo vagó por costas y desiertos desgarrando su alma con tonadas tristes en la más profunda soledad, deseando el día de su muerte para volver a encontrarse con la mujer que tanto amó.

Este fue el trágico mito de Orfeo y Euridice

 

 

Orfeo y Euridice
Orfeo y Euridice escultura

 

«A menudo el sepulcro encierra, sin saberlo, dos corazones en un mismo ataúd.» Alphonse de Lamartine (1790-1869) escritor, poeta y político francés.