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Ventana Mágica

El mito de la caverna

El mito de la caverna

Platón el escritor de el mito de la caverna fue un filósofo ateniense del siglo 4 A.C. Dejó un legado que resulta sorprendente hasta para los ojos modernos, por la magnitud de su obra y la trascendencia que ésta ha tenido en la humanidad. Sus escritos fueron leídos desde épocas muy antiguas y siguen siendo hoy una lectura obligada para cualquiera. La figura de Platón además no se puede disociar de la de otros dos filósofos griegos: Sócrates y Aristóteles, los tres han formado las bases de la filosofía occidental y el mundo moderno.

Seguramente hemos oído hablar alguna vez del amor platónico para definir el amor ideal, pero la concepción de ideas sobre la condición perfecta de este mundo, el bien, el amor y nuestra forma de amar, es justamente el pensamiento más conocido de Platón. La comparación entre el mundo real y el mundo de las ideas quedó muy bien expresada en su libro La república, de la cual haré la narración de un fragmento conocido como el mito de la caverna, se trata de un dialogo en el que participan Sócrates y Glaucón. La analogía de la caverna explica la diferencia que existe entre el mundo de verdad y lo que vemos en mundo temporal del  hombre.

El mito de la caverna.

Platón. La república, libro VII.

Imagina la siguiente escena: En un lugar cavernoso hay una gran entrada de luz que se extiende a lo ancho del lugar, hay unos hombres atados desde niños con cadenas de pies y manos, incuso del cuello, de tal modo que no pueden mover la cabeza para ver su entorno, solo están quietos mirando las paredes de roca, detrás de ellos hay un fuego que arde a lo lejos y refleja su luz en el fondo de la cueva sobre un muro.

Imagina que por el camino que conduce hacia la cueva van varios hombres que llevan todo tipo de figuras sobre ellos con formas de personas, animales y otros objetos cuya altura supera la del muro. La luz del fuego proyecta sombras sobre las rocas, como si se titiriteros y marionetas se tratara; mientas avanzan algunos hombres hablan y otros van callados.

Los hombres encadenados son iguales a nosotros, solo que nunca han visto otra cosa que no sea sombras proyectadas por esas figuras a la luz del fuego, si pudieran hablar unos con otros seguramente pensarían que eso es lo único que existe. Si escucharan el eco de la voz cuando los hombres hablan sin duda pensarían que es la voz de las sombras que ven, no cabe duda que para los prisioneros esas sombras son reales.

Ahora imagina que en algún momento se les libera y salen de ese lugar, como debería ser por naturaleza; ahora El mito de la cavernapodrán caminar, ver la luz del sol y el mundo exterior ¿crees que lo que ahora ven les parece verdadero? Tal vez el sol podría asustarles y querrán volver a las tinieblas con aquellas sombras que conocen tan bien.

Si se les obliga por la fuerza a subir por la alta y escarpada subida hasta contemplar la luz del sol, seguro sentirían dolor y pensarían que el mundo de las sombras es más nítido que lo que ahora se les muestra. No podrían ver como nosotros las cosas que creemos verdaderas y cotidianas, les tomaría tiempo reconocer objetos reales y todo lo que les que les rodea.

¿Qué crees que pase cuando recuerde su estancia en la caverna? ¿No crees que se compadecería de sus compañeros y del conocimiento del mundo que tienen allí adentro?

El mito de la cavernaSi otra vez se le llevara a ese lugar oscuro ya no podría reconocer las sombras como antes las veía, pues sus ojos solo verían tinieblas como quien se aparta por un

momento de la luz del sol. Para sus compañeros las historias del mundo exterior sonarían falsas y matarían a cualquiera que intentara sacarles a la fuerza de allí.

Mediante esa imagen funciona todo, podemos comparar nuestro mundo con esa prisión, creemos con certeza que lo que nos rodea es la verdad pero nos negamos a ver más allá. Echamos por tierra cualquier opinión distinta al funcionamiento de nuestro entorno, la visión de túnel no nos permite encontrar opciones alternas que pudieran ser más favorables.

El mito de la caverna
El mito de la caverna

La reflexión de la caverna podría aplicarse en muchos contextos, yo colocaría el ejemplo de aquellas personas incrédulas de la existencia de otras formas de vida en el universo ¿Cómo pueden negar algo así? si el universo es tan extenso que solo que conoce una pequeña fracción de él.

El síndrome de Platón recibe su nombre por su relación con la metáfora de la caverna, un individuo con este síndrome prefiere vivir sabiéndose engañado que enfrentar una realidad distinta a lo que conoce. Todos en algún momento hemos preferido quedarnos en nuestra caverna por miedo a salir de la zona de confort, el humano por naturaleza es resistente al cambio, la opción que tenderemos siempre a escoger es que la nos mantiene en la sombra porque simplemente no nos queremos arriesgar a salir y encontrar un mundo totalmente distinto a que conocemos.

Se han escrito películas sobre situaciones extremas donde la trama principal hace referencia al mito de la caverna, algunas de ellas son: Total Recall (1990), The Truman Show (1998), The Matrix (1999) y la habitación (2015). Todas tienen en común que los protagonistas han sido engañados y encerrados por a la fuerza en un ambiente aislado de la realidad, al luchar y finamente salir libres sienten una especie de nostalgia por su cautiverio, pues enfrentar el mundo real incluso es más duro que vivir en el engaño.

Siento que en Venezuela estamos viviendo nuestra propia caverna, muchos jóvenes no conocen otra forma de gobierno, desde que nacieron viven un falso socialismo que condena a todo aquel que piense diferente o que quiera ver la luz. Somos incrédulos que pueda haber alguna salida al sol, muchas personas han perdido la fe y prefieren vivir entre la oscuridad hipnotizados por el espectáculo de sombras que el gobierno nos presenta para mantenernos engañados.

Espero haber explicado de una forma sencilla este concepto de la filosofía de Platón que sigue vigente en nuestro tiempo.

La ignorancia es la semilla de todo mal. Platón.